lunes, 10 de agosto de 2009
Encuentro - taller esta semana
martes, 4 de agosto de 2009
EL TANGO DE LA BARAJA…13 (Lalo)
Era un local amplio con piso brillante de madera, a un costado un mostrador, al fondo algunas mesas y sillas. Cuando acostumbró sus ojos a la semipenumbra rojiza del lugar, pudo distinguir al mujeraje sentado, algunas lo miraban expectantes, otras se arreglaban distraídas la costura de las medias.
Respiró hondo y avanzó decidido hacia unos labios rojos que titilaban como el letrero de neón de la puerta. Ella le extendió la mano y se puso de pie.
Era una real hembra, su vestido tubo, de seda negra, destacaba la blancura de sus hombros desnudos, se parecía a Laura Hidalgo en una de sus últimas cintas.
Con voz oscura le pidió -el boleto, atolondradamente le extendió una larga tira de papel.
Cuando puso su mano en la cadera de ella, se estremeció, le hizo recordar al caderudo maniquí que tenía su madre, con el que había ensayado a escondidas.
La música penetró su piel, electrizó sus músculos, llego a sus vísceras y se centro en el estómago; su compañera de baile recibió el impacto e iniciaron un viaje infinito hacia el país de los sentidos, donde alcanzaron las más altas cumbres y vertiginosos descensos.
La danza los transformó, sus rostros estaban contraídos, la respiración entrecortada, la mirada fiera y desafiante, yo no eran un hombre y una mujer bailando, eran una unidad primitiva, macho/hembra, que se devoraban con pasión.
La luz del sol y un frío viento, con su rutinaria crueldad fueron barriendo el espejado suelo.
Terminó el tango, el anciano con paso vacilante se alejó del maniquí, que se desplomó y se desarticuló como un esqueleto. El salón desolado estaba cubierto de boletos, cual serpentinas.
El letrero impenitente, que decía: “El Porteñito-Dancing-Taxi-Girls” seguía guiñando.-
Fotos visita Vicente
lunes, 27 de julio de 2009
El soldado de mi niñez (Pablo)
Nota: Gente, sigan el link al final del texto para ver el cuento completo o descargarlo en vuestras compus (el cuento es largo para publicarlo directamente, a ver si les parece bien cómo queda)
El soldado de mi niñez
Que los libros de historia expliquen las cosas a su modo, yo lo cuento como lo viví. Ni revisionistas ni apologistas ni detractores pueden hacerme olvidar mis percepciones.
Como todos los pibes yo miraba Flash Gordon, Jhonny Quest y la Dimensión Desconocida. Cuando se acababa la transmisión seguía con historietas, que son como una forma primitiva de televisión. Me compraban El Tony y Nippur. Habrá sido por tener la cabeza tan llena de historias de aventuras y fantasía que cuando escuché a mi viejo decir que la cosa se había puesto muy fea y que ya nadie estaba seguro en ningún lado pensé que al mundo lo estaba invadiendo una monarquía extraterrestre o que remotos pueblos guerreros se disponían a atacarnos. ¿Cómo se habría visto Buenos Aires asaltada por jenízaros o incendiada por los salvajes hunos? La ignorancia de las distancias históricas permite a los niños urdir divertidas combinaciones con los hechos pasados.
De un día para otro abandonamos todo y nos subimos a un tren con un par de valijas a cuestas. No alcancé a despedirme de ninguno de mis amigos de la escuela ni de mi maestra. Recuerdo que por entonces me burlaba de dos compañeros coreanos que habían llegado con el circo, porque estaban dos meses en una escuela y después tenían que cambiarse a otra. Eso me hacía gracia. Me burlaba de ellos y ahora estaba en la misma. Fue el primero de muchos castigos irónicos que me dio la vida. Hacía a mis padres culpables de la situación y estaba enojado con ellos. Además no me explicaban nada, ni de qué escapábamos ni cuál era el peligro. A nuestro alrededor todo se veía normal (continúa en...)
Nuevo calendario de publicaciones
Semana del 27/07: Pablo
Semana del 3/08: Lalo
Semana del 10/08: Silvio
Semana del 17/08: Vicky
Recuerden que en http://esalfondo.blogspot.com/2009/07/organizando-la-visita-de-vicente.html
están los pormenores de la organización de la venida de Vicente, incluída la visita a la bodega.
domingo, 19 de julio de 2009
Jojo. Mi turno.
Bueno, me parecio mejor colocar algo un poco más corto.
y como lo breve si malo dos veces malo, sepan disculpar. Es más, mejor ni lo lean.
Papelito
Ella arrojo el envoltorio de los caramelos al suelo mientras terminaba de contarle sobre esa película. El observó el papel en el suelo, tratando de disimular cualquier gesto.
Ella se dio cuenta que algo había hecho mal, no entendió que; pero noto que algo lo molestaba. Casi adivinando se levanto del banco y recogió el papelito del suelo.
Él la miro mientras caminaba hacia el basurero más cercano. Trato de pensar en que ella solo quería agradarle, que tenia buenos motivos para corregir su conducta.
Cuando ella regreso al banco él ya no estaba. Se alejaba caminando. Sabiendo, con la certeza de los que juzgan por pequeños actos, que no quería estar con ella.
Y lo leiste... (si, ahora te arrepentis, no?)
Emilio.
Entrevista a Vicente Batista en la TV Pública
Gente, va el audio (sin la imagen porque no se grabó) de la entrevista a Vicente.